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sábado, abril 14, 2018

Réquiem_Ebnu


A los pies de la espera
un manto blanco cubre la ausencia.

Los corazones encogidos del exilio
despiden otro sueño
entre las fauces de una tierra extraña.

A la sombra de la espera
descansan los restos mortales
de un breve instante.

Menuda paradoja
-de la vida y de la muerte-
La de este precipitado descanso
para quien no tuvo
la oportunidad de cansarse.

*En memoria de las víctimas saharauis y argelinas del avión de las Fuerzas Armadas de Argelia que cubría la ruta Argel-Bechar-Tindouf (11 de abril de 2018).

jueves, agosto 13, 2015

Exilio_Ebnu

                          A Mario Benedetti

Mi exilio es casi congénito,
como el perenne eco de las montañas del Tiris.
El viento sacude mi jaima de plegarias gastadas,
pero rezo mirando a lo lejos, como siempre, por donde se vuelve.

En el horizonte se levanta otra tormenta
y estoy preparado.

Cada día mi exilio es más grande y más ancho
como mis sueños, como la esperanza del regreso.

Al borde de la puerta siempre tengo el equipaje.
Aunque el equipaje me cabe en un bolsillo,
como la arena que llevo en los pulmones.

sábado, mayo 23, 2015

La jaima siempre mira al sur_Ebnu

I
Nunca cruzar sobre sangre, ni cenizas,
Ni dormir a la hora de ponerse el sol,
Ni sentarse jamás sobre la almohada.

No dejar las sandalias al revés,
Ni caminar hacia atrás, ni orinar de pie,
Ni señalar con el índice al cielo.

Al cementerio entrar descalzo y la noche
Del viernes dar de beber a los muertos.
Poner siempre los dedos en el suelo
Al escuchar una desagradable noticia.

No llamar a quien empieza un sendero
Y si alguna vez, sin querer, se hace
Se le pide que regrese y se le ofrece leche
un terrón de azúcar, antes de seguir el viaje.
Solo el color blanco allana los caminos.

No pronunciar el nombre la aguja,
Ni de la serpiente durante las noches
Pero siempre decir los nombres de dios
Al escuchar los ecos de un rebuzno.

Visitar a la familia y a los vecinos
Saludar con la mano derecha y rogar
A la tormenta que se aleje porque
En la jaima se encuentra el profeta.

Nunca pisar restos de comida,
Ni pasar por encima de alguien acostado.
Nunca dirigirse al suegro sin turbante,
Ni permitir que el agua baile en la jaima.

Tratar con respeto a las hormigas,
Y en nombre de Dios reclamar justicia.


miércoles, septiembre 04, 2013

Nombres_Ebnu

Brahim Dahan, serenidad de agua de lluvia sobre la tierra sedienta.
Degja Lashgar, luces del alba que despiertan la mañana del Sáhara.
Ali Salem Tamek, paz que espera en el cielo y en la tierra.
Mohamed Nasiri, victoria que sueñan las voces del viento.
Rashid Sgayer, ecuanimidad ante el destino de los invictos.
Saleh Lebuehi, la bondad de las manos que tejen el día.
Yahadih Tarruzi, resguardo donde se cobija el futuro.
Aminatu Haidar, mirada de frente de ojos de tormenta.

Inmortales nombres de profetas y victorias.
Caminos que nacen hacia el fulgor de la aurora.
Pilares que levantan los sueños que crecen cada día.
Abrazos que arrullan los corazones de la espera.
Ríos mansos de agua potable que calman la sed.
Alimento que fortalece las almas del destierro.
Gritos que llenan los pechos y las calles de banderas.
Paz que crece desde el fondo de las tinieblas.
Libertad que inevitablemente florece entre las espinas.

domingo, noviembre 04, 2012

Noviembre_Ebnu


Sobre un lecho de piedra
descansan los huesos de noviembre.

Los abandonamos en su blancura
detrás de los días oscuros.

Pero no era noviembre
lo que importaba.

Éramos nosotros.
Tú y yo.
Era la vida.

Treinta días tridimensionales
calculados para terminar
al otro lado del recuerdo.

Pudo ser octubre o diciembre
pero un día más
habría sido demasiado
para un amor
nacido de la despedida.

Tú y yo
transitábamos
entre el verano y el invierno
por los caminos que dibujaban
las hojas desprendidas
de las ramas del otoño.

Tú descendías de un largo viaje.
Yo doblaba la esquina de las lágrimas
arrastrando jirones de un adiós precipitado.

Nuestras miradas se juntaron
marcando la medianoche
y comenzó noviembre.

Nuestro noviembre.
Que abandonamos sobre un lecho de piedra
abrazando los restos remotos de una pasión apagada.

miércoles, septiembre 07, 2011

Silencio infernal_Mohamed Salem Abdelfatah Ebnu

Por las venas del mundo

corre cansada la sangre de los pacientes.

Sobre la llanura de Gdeim Izik arde la llama,

sueño que despertó la rabia contra el oprobio.

Gritos en la quebrada del sufrimiento,

llantos de un amanecer postergado,

murmullos de oraciones de salvación,

homilías en el cielo gris y esperanzas que huyen,

ojos absortos que preguntan ¿por qué?

Suspiros que tropiezan fatigados.

Huellas de sangre entre las jaimas laceradas,

lágrimas de la inocencia en la mirada triste.

Coágulos que ahogan las gargantas.

Amarga impotencia que quema las manos.

Por las calles del mundo

se arrastra a gatas la voz de un niño.

En los mares un velero lucha contra la tormenta.

En las aguas del río naufragan las lágrimas del viento.

En la plaza un viajero se detiene y pide perdón.

Mientras en los templos y capitales del mundo

se predica la armonía de un silencio infernal.

martes, julio 05, 2011

Seguramente la libertad..._Ebnu

Qué hay detrás de estas paredes que detienen mi silencio,

que apagan mi respiración.

Qué hay al otro lado de este muro que se abalanza aplastando mi estatura,

hundiendo mi espalda corva.

Qué hay después de estas alambradas que zanjan las miradas,

que hieren los horizontes.

Qué hay allende los barrotes que atraviesan los brazos,

que oxidan las articulaciones.

No lo sé…

Tal vez unos niños jugando a las canicas entre las jaimas,

tal vez unos camellos rumiando un año de lluvia.

No lo sé…

Quizás las olas de espuma besando los pies de una duna,

quizás una madre acunando por primera vez su alegría.

No lo sé…

Acaso la sombra de un oasis que adornan las manos de alheña,

o la belleza en unos ojos que esperan la paz de la primavera.

No lo sé…

A lo mejor mi madre meciendo el océano en su odre de abundancia

o moliendo los granos tostados en el horno de la espera.

No lo sé…

sábado, septiembre 11, 2010

La otra mejilla_Ebnu

Tengo mucha sed,
estoy muy cansado,
pero el agua que se ve a lo lejos,
bien lo sé yo, sólo es un espejismo.

¿Qué hacer después de poner la otra mejilla?
¿Qué hacer cuando se agota la paciencia?
¿Qué hacer cuando se acaba el día?
¿Qué razones maniatan la ira?
¿Qué pasión anima a retar la tormenta,
a rezar en la vaguada seca de la espera?

Hijo, sólo nos queda la muerte.

Yo ya he puesto mi otra mejilla.

miércoles, diciembre 23, 2009

Aminatu, la victoria


Cuando en el horizonte se vislumbra
la luz de tu mirada de futuro,
y por el mundo vuela tu imagen de paz vencedora,
siento tu pasión y sufro, sin embargo lloro de alegría.

Pero aún nos quedan los muros de silencio y piedra
aún estamos entre las rejas de la agresión y el agravio.

Bajo tu sereno semblante,
he visto tus pies descalzos transitar
sobre una alfombra de alambres de espino,
y la fiereza de la noche tragarse el eco
del rastro de los desaparecidos.
Los amigos que sueñan tu voz,
que siembran las semillas de tu orgullo.

Tus ojos siguen a tientas vagando
entre las sombras buscando la luz.
Y debajo del manto ensangrentado florecen
tus negros y rojos cabellos de verde y blanco esperanza.
Tus hermosas manos agrietadas sostienen
las huellas que dejó la tormenta
que amainaste con valor, que domaste con dignidad.

Hoy quiero darte un trozo
de cielo azul de una canción de mi infancia,
y llevarte todo el calor de los abrazos
que le nacieron a la tierra.

Hoy quiero sumarme a tu risa
que renace en las calles del Aaiún,
y sentir el aroma de libertad
que tu corazón esparció por el viento.


Ebnu

viernes, noviembre 27, 2009

Aminatu, la libertad_Ebnu


Hoy, querida hermana, estoy triste, como ayer.
Quiero que sepas que estoy sentado a tu lado,
leyendo los versos que nacen de tu nombre.
Que te miro a los ojos y veo la luz que brillará un día,
y el fuego que arderá para darnos calor,
y el resguardo que protegerá la ciudad que brota de tu mirada.
Hoy, querida compañera, estoy triste, como ayer.
Pero he visto la paz que mana de la firmeza de tus manos,
de la decisión irrevocable de ser saharaui hasta la muerte,
y de tu seguridad en que volverás a El Aaiún, firme la voluntad y alta la frente.
Te acompaño con mi voz, te doy mi canto, te doy mi corazón.
Quiero que sepas que mis cinco oraciones de cada día
comienzan y terminan con tu nombre, Aminatu.

Mañana es la fiesta de la ausencia.
Mañana es silencio tenebroso, cabizbajo.
Mañana es otro día sin patria, un amanecer sin hijos, un despertar sin madre.
Mañana es un día muy triste, como ayer, mañana es un día más sin libertad.

jueves, mayo 21, 2009

Exilio_Ebnu


A Mario Benedetti


Mi exilio es casi congénito,
como el perenne eco de las montañas del Tiris.
El viento sacude mi jaima de plegarias gastadas,
pero rezo mirando a lo lejos, como siempre, por donde se vuelve.

En el horizonte se levanta otra tormenta
y estoy preparado.

Cada día mi exilio es más grande y más ancho
como mis sueños, como la esperanza del regreso.

Al borde de la puerta siempre tengo el equipaje.
Aunque el equipaje me cabe en un bolsillo,
como la arena que llevo en los pulmones.

sábado, abril 18, 2009

Mensaje en una botella_Ebnu

En silencio
te saludo con la mirada errante
a través de las ondas de una radio

En silencio
te envío los encendidos versos
y la voz de un poeta que te cantó
hasta después de muerto.

En silencio
desde estas costas que te miran
en una botella le he confiado
un mensaje de libertad a las olas.

En silencio
después de quebrarse mi voz
seguiré gritando tu nombre de tormenta
tu dolor, tus heridas, tu soledad.

En silencio
seguiré contándote
los pasos que separan
tu ciudad de las dunas
que habitan mis corazones.

miércoles, noviembre 12, 2008

Lágrimas de arena_Ebnu


Tiempo de escombros
que se derrama
sobre la miseria infantil.

El pan se fosiliza
en un horno fantasma
y la leche se evapora
en los pechos secos del espejismo.

El agua emigra hacia el norte
y un niño pregunta por el mar.

Las lágrimas de arena
surcan el rostro del viento.

Una madre sin esperanza
comienza a llorar
y un padre de impotencia
vuelve los ojos hacia La Meca
y se pone a rezar.

sábado, agosto 09, 2008

Bubisher_Mohamed Salem Abdelfatah



A veces llega hasta la almohada
Me susurra en su lengua de jeroglíficos

Me despierta.
Abro los ojos y receloso se aleja.

Lo veo detenerse en el umbral de mi silencio
Y escucho nítidamente su canto de sosiego.

Mi corazón empieza a vagar por las costas
Y se remoja los pies descalzos
En las olas atlánticas de la paciencia.

miércoles, agosto 08, 2007

Como en un verso de Badi_Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu



Como en un verso de Badi[i]
voy de tus labios a tus pies
recorriendo tu geografía
de ilusiones y esperanzas prematuras.

Como en un verso de Badi
mido tus contornos
tus alrededores, tus espacios
y me detengo en tus lagunas
de abrevaderos donde sucumben
mis ganas y mis dromedarios.


[i] Badi: decano de los poetas saharauis en lengua hassania. Actualmente vive en los campamentos de refugiados saharauis, donde sigue haciendo poesía.

miércoles, junio 06, 2007

Cubana_Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu



Cuba,
Te recuerdo mojada
Lehbib


El huracán
levanta las enaguas
de tu vieja ciudad que despierta.

La lluvia
enviste la firme geografía
de tu cuerpo insular.

Canta el malecón.
Baila la ceiba.
Hablan los caracoles:
¡Se suspende mañana!

Tu cintura
suda otro domingo
de carnaval entre las olas.

Mientras me evaporo
bajo las alas blancas
de un mosquitero de yagua
listo para morir entre
la humedad de tus muslos de primavera.


Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu


Del libro "Voz de fuego"

sábado, agosto 05, 2006

My world_Ebnu



I stop
at the corners of nostalgia
to watch the parade of the snakes
which poisoned me.

I look out
of the veins of the night
and I see all the sad eyes
which have looked at me.

I look around
and I see only reptiles
fighting over the heart
of a rag doll.

I look within
and I see a man
drown himself in the faeces
of a quarter of a century.

Then I undress
and I go out for a coffee,
to love the night
in the solitude of a cemetery.


Traducción de Lucy Frankel and Antonio Martínez Arboleda

Novedades_Ebnu


Sentado en un café
busco entre los anuncios de un periódico
las novedades del día.

¡Al fin los encuentro...!

Las mismas de ayer
o del año pasado.
Muertes, abusos.
Guerras, hambrunas...

“ Se pospone el futuro
hasta nuevo aviso”
“Seis universitarios saharauis
son detenidos en Marrakech,
porque otros seis han sido
condenados a prisión”.

Me quejo de la calidad
del café de Etiopía.
¿Qué más puedo hacer?
Tal vez mucho...
Tal vez nada...
Pero me preocupa alejarme,
sentirme cada vez más ajeno
a mi propia historia.

¡La cuenta por favor!


MOHAMED SALEM ABDELFATAH, EBNU. Sáhara Occidental, 1968. Licenciado en Lengua Española y Literatura.

Otra despedida_Ebnu



Al sur de la almohada
queda un adiós ajeno,
erizando nuestro abrazo.
Un adiós
como un conjuro de la ausencia,
para desterrar a los amantes
nerviosos de la aurora.

Nos aferramos al abrazo,
al presente,
a la tradición que domesticamos
evocando los primeros besos
que acallaron las voces
de nuestros silencios vagabundos.

Al sur de la almohada,
queda flotando el aroma de la duda.
Dos amantes.
Dos silencios.
Dos soledades,
se cruzan sobre las ascuas
de una nueva despedida.


MOHAMED SALEM ABDELFATAH, EBNU. Sáhara Occidental, 1968. Licenciado en Lengua Española y Literatura.