jueves, mayo 21, 2009

Exilio_Ebnu


A Mario Benedetti


Mi exilio es casi congénito,
como el perenne eco de las montañas del Tiris.
El viento sacude mi jaima de plegarias gastadas,
pero rezo mirando a lo lejos, como siempre, por donde se vuelve.

En el horizonte se levanta otra tormenta
y estoy preparado.

Cada día mi exilio es más grande y más ancho
como mis sueños, como la esperanza del regreso.

Al borde de la puerta siempre tengo el equipaje.
Aunque el equipaje me cabe en un bolsillo,
como la arena que llevo en los pulmones.

sábado, abril 18, 2009

Mensaje en una botella_Ebnu

En silencio
te saludo con la mirada errante
a través de las ondas de una radio

En silencio
te envío los encendidos versos
y la voz de un poeta que te cantó
hasta después de muerto.

En silencio
desde estas costas que te miran
en una botella le he confiado
un mensaje de libertad a las olas.

En silencio
después de quebrarse mi voz
seguiré gritando tu nombre de tormenta
tu dolor, tus heridas, tu soledad.

En silencio
seguiré contándote
los pasos que separan
tu ciudad de las dunas
que habitan mis corazones.

domingo, marzo 29, 2009

Las fuentes_Zahra Hasnaui


Renuncio a aceptar
tu infidelidad amañada.

Renuncio a tu maquillaje rojizo,
ese,
que me trae la realidad desvirtuada.

Busco recuerdos
en las rendijas
de mi memoria rota.

Una esquina,
un guardia de tráfico,
una cara desdibujada.

Camino a tientas
sorbiendo tus venas,
tus perfumes salados,
huyendo sin saberlo,
cuando me salvan
las palmeras
que gritan desoladas:
No es lo que piensas.

Las abrazo,
me convierto en raíz.

domingo, marzo 22, 2009

Sed_Saleh Abdalahi


Las piedras se descomponen bajo el sol
para mas arena.
Los caminos se pulverizan en la contienda
hacia una paz que por herida no llega.

El silencio se remota bajo el peso
de un gigante monte que se encierra
la clave de una serpiente negra,
y aquí en esta contienda donde el lagarto
se deseca bajo la sombra de un verano caliente
y el camello atontado por tanto espejismo,
tengo mas sed de paz que de agua.

domingo, enero 18, 2009

Tu querer anida en las entrañas_Bahia Mahmud Awah


Sáhara, oh Sáhara.
No hay ola que de noche
no repita
este grito:
¡Sáhara, oh Sáhara!
¿Acaso expira el mar
del peso de la noche?
¿Le aburre su andadura?
¿Se acuerda en el exilio
de su gente?

Mahmud Sobh



Y es así, cuelga, anida, se cobija
se refugia,
y acampa a sus anchas
en mi usurpado corazón.

Otra vez renacen mis dichas,
blancas palomas,
olas y olas, barloventos, brisas
y vientos,
espumas enfurecidas.

Desde las cornisas de Cabo Blanco,
Bojador a las Playas Fum Saguia,
todo ansias de libertad.

Allá,
las olas mecen su gente, sabor
al triunfo.
Allá,
se une el grito de Mahmud Sobh
con mi grito.
Allá,
las olas y la gente gritan
¡Oh Sáhara, oh Sáhara!
¡Oh Palestina, oh Palestina!

Sí, expirará la mar del peso
de su noche.
Sí, se acordará en el exilio
de su gente.

Y la mar, ésta,
nuestra, con sus cuajadas espumas
negras, rojas, blancas
y verdes,
volverá a vernos, inevitablemente,
seguro volverá a vernos.

lunes, diciembre 15, 2008

Vientos de libertad_Mohamed Ali Ali Salem



El palomar de las cartas
emprende su imposible vuelo
Miguel Hernández


Vientos de libertad emprenden
su intrépida marcha
en éstos saharuis caminos
donde traidores y agresores
sembraron exterminio
fúnebres miradas,
tueras donde flores
y espectros de agonía.

Se oyeron estruendos,
gemidos de dolor,
duerme el día
en garras de hiena,
el cielo llueve acero
y mi jaima es un torbellino
de asustados rostros
que huyeron de la tierra,
que vuelven a la patria,
mientras el viento de la libertad
lame los confines.

miércoles, noviembre 19, 2008

Diez y uno_Zahra Hasnaui


A las madres saharauis,
desaparecidas durante años en mazmorras marroquíes,
a las infancias robadas.


Diez años y un día
en este dilatado desvelo
mirando sin ver.
Diez años y un día
afanándose la Ignorancia
en velar la Razón.
Decidle,
que no reproduce
el ojo su imagen.
Que mis dedos
en el aire acarician
su voz, su andar
torpe y gestos.
Que trazan su nombre
de derecha a izquierda
y de izquierda a derecha
lo vuelven a trazar.
Decidle,
que, temblorosos,
no olvidan la abultada
mudanza del tiempo.

Decidle,
que aunque
raptara el lienzo
yo ya bebí su sonrisa
y me embebí por siglos.

miércoles, noviembre 12, 2008

Lágrimas de arena_Ebnu


Tiempo de escombros
que se derrama
sobre la miseria infantil.

El pan se fosiliza
en un horno fantasma
y la leche se evapora
en los pechos secos del espejismo.

El agua emigra hacia el norte
y un niño pregunta por el mar.

Las lágrimas de arena
surcan el rostro del viento.

Una madre sin esperanza
comienza a llorar
y un padre de impotencia
vuelve los ojos hacia La Meca
y se pone a rezar.

martes, noviembre 04, 2008

Sinopsis_Luali Lehsan


Un tornado de petardos despertó el sueño de la noche.
Cuando el desierto se empezaba a creer metrópoli.

El áspero viento del norte tocó las trompetas de la guerra.
Y alguien en nombre de la libertad sacudió la memoria del tiempo.

Desde entonces los días empezaron a nacer muertos.
Y nuestra infancia naufragó en la turbulenta marejada del éxodo.

La cálida llovizna del amor mojó nuestros cuerpos en un lecho ajeno.
Y nos despertó el peso de las distancias con el corazón quebrado.

jueves, octubre 09, 2008

El Aaiún _Saleh Abdalahi



Cuando aquel infame noviembre
se vistió de negro y con su guadaña
cortó mi ombligo
todo se volcó contigo.
Luego el tentáculo de la guerra
nubló con pólvora nuestro espacio.
Alguien en la trinchera gritó tu nombre
y desde entonces en cada corazón que va
dejando para el dolor una esperanza
me resuena tu nombre.

sábado, octubre 04, 2008

Si te fueras_Chejdan Mahmud



Si la luna bajara,
ya cansada de esperar,
y tendiera un manto
cerca de su amado,

las estrellas no llorarían,
no, irían en complejas filas,
al rincón abandonado
por esa luna rebelde.

jueves, septiembre 25, 2008

Bubisher_Bahia Mahmud Awah



A veces inesperado posa sobre los vientos
de la jaima,
a veces como un ágil anciano del desierto
turbante blanco y silham[1] oscuro,
saluda ávido sobre los secos ramos
de una acacia.

Cuántas buenas noticias espera el nómada
de tu visita,
después de años sin lluvias,
años de flacos dromedarios
años sin leche ni pastos
días en los que los niños lloran de gana
y de noche duermen cansados de esperar.


Pajarito cantor, primavera del desierto,
cantor de verdes pastos,
cantor de buenas noticias para lefrig[2].

Una madre entra sonriente
y le dice a sus hijos:
Alegraos que nos visita Bubisher,
viene con su piquito rebosante de cuentos
y sus alas esparciendo historias.
Y todos como dicta el rito beduino canturrean:

¡Bubisher ibasharna uibasharac biljeir
Bubisher ibasharna uibasharac biljeir
Bubisher ibasharna uibasharac biljeir!

Bubisher que tengas y nos traigas buenas noticias.


[1] Silham, especie de albornoz prenda de color oscuro que utilizan algunos ancianos que realza su presencia y personalidad.
[2] Lefrig, campamento de jaimas tradicionales saharauis tejidas de lana de dromedarios.

sábado, agosto 09, 2008

Bubisher_Mohamed Salem Abdelfatah



A veces llega hasta la almohada
Me susurra en su lengua de jeroglíficos

Me despierta.
Abro los ojos y receloso se aleja.

Lo veo detenerse en el umbral de mi silencio
Y escucho nítidamente su canto de sosiego.

Mi corazón empieza a vagar por las costas
Y se remoja los pies descalzos
En las olas atlánticas de la paciencia.

sábado, junio 21, 2008

Gaucho_Zahra Hasnaui

En la jungla desnuda me devora
la marabunta de hormigas caníbales de sueños.

Persigo
la alegre melancolía,
el fruto prohibido,
el nómada en milongas.
Persigo el abrasante acertijo de tu boca por las pampas.

viernes, abril 04, 2008

No es fácil amar así_Salka Embarek



(A todos los presos políticos saharauis en huelga de hambre)

Para que todos los sepan,
yo no empeño tu memoria.

Yo, que he llorado con el honor de mis muertos,
desafío mi débil existencia para que libre la vida,
se aleje de mi cuerpo.

Mi verdad es de mérito,
que todos los sepan,
yo entregué mi alma al calor de mis huesos
transformados en lucha
para liberar la tuya.

Sí, me consta que no es fácil
mostrar tanto amor.

Soy consciente de que mi propósito contigo
es de un compromiso asombroso,
pero te diré que yo iba a ser estudiante,
pastor, traductor de idiomas, ingeniero,
un intelectual discreto, un niño viajante,
lucharía atrevido por rozar tu boca en la noche
paseando libre por mis calles tuyas.

Mas la noche y tu boca, tu calle y mi lucha
era de estudiantes, de pastores,
traductores viajantes,
y niños ingenieros.

Así fue que entendí mi amor.
Esta meritoria verdad que anuncio
se multiplica cada hora que paso
tras las rejas del hambre.

Que todos lo sepan,
no cederé en mi empeño de amarte,
no antes de lucharte y lograrte,
porque sin ti, patria,
no soy nadie.

Por un Sáhara libre,

lunes, marzo 31, 2008

Léame los labios_Alia Sidati



Léame usted muy bien los labios
se lo estoy diciendo bien despacio.

El tiempo gira a su alrededor y sigue pasando
como si la historia dejara pasar gloria y a la vez llanto

Se derraman día a día sangre y sudor
una persona, un hombre y ante todo su honor
una nación un pueblo y un grito de voz
son ahogados por la codicia de un malhechor

Una habitación sin ventanas ,
entra un señor y golpea mi alma,
grito al viento,
manifiesto mi pensamiento ,
y esta vez , qué sé yo,
tres o cuatro señores tapan mi aliento.

viernes, marzo 21, 2008

Sahara, víctima de reyes_El Cori Ramdan Nass



Un pueblo sin libertad.
Sahara, víctima de reyes,
que ocultan la realidad,
e ignoran todas las leyes.

¿Porque actúan con maldad?
donde cosechan el temor.
Sin tener ninguna piedad,
en la sagrada tierra del amor.

La injusticia es más que dolor,
que nace con la frialdad
de las personas sin ningún valor.

Moral, ético, en la humanidad.
como Juan Carlos de Borbón
y Mohamed VI con claridad.

sábado, febrero 16, 2008

Cuando florece la ternura en silencio_Brahim Cheij Breih



El sol tiene manchas Como la luna.
Desde que se alza no quieren que nadie les mire la cara.
Los niños de mi tierra les miran desafiantes
y se ríen de su cara

El sol se levanta todos los días a la misma hora.
Yo también, pero a veces más tarde.
Camino tanto bajo el sol ardiente,
lloro tanto como cuando el cielo se enfada,
porque también los hombres del desierto lloran

Cuando siento que el sol se ríe de mí vuelvo a mi jaima
junto al té, amargo, dulce y suave, suave.
Pronto el cielo cierra sus cortinas y llega la noche.
Me rindo frente el sueño
como un soldado en un campo de batalla.
Duermo, duermo y sueño que estoy bajo otro cielo.

El maldito gallo canta como siempre.
Entra la luz del sol provocadora en la jaima.
Abro los ojos y veo que es el mismo cielo de siempre,
otra vez la rutina y el ritual de siempre.
Amargo, dulce y suave.
Vienen los amigos de siempre y se van
y vendrán otros y se irán.

De pronto el sol se rinde,
se esconde entre las nubes.
Como una mujer de mi tierra cuando se casa,
me quiere pero se esconde

Los niños salen de las jaimas
para limpiar sus almas bajo el agua de la lluvia
El desierto tiembla, llega la noche
Las estrellas tampoco están
Los niños se rinden y buscan el calor de la jaima.

La jaima está mojada como todas.
No habrá sueño esta noche, solo miradas.
Al amanecer el sol a la misma hora se levanta sonriente,
no tiene la culpa de nada.
Las jaimas vuelven a levantarse
Las miradas, las sonrisas, los ánimos y la esperanza
El desierto vuelve a ser lo mismo sin agua

Vuelvo yo a mi ritual de siempre Amargo dulce y suave.
El sol tiene manchas como la luna.
Los niños de mi tierra
les miran desafiantes y se ríen de su cara.


Brahim Cheij Breih

sábado, febrero 09, 2008

Este inmenso desierto_Deich uld Mesaud



Este inmenso desierto
silencioso y callado;
este mi desierto
cálido y frío
de trágicas leyendas,
de horizonte lejano,
de verdes palmeras,
de siroco dorado
de sol que nos quema...
¡la noche estrellada!
¡desierto y misterio!

Por Deich uld Mesaud,
alumno de 4º curso, 1967, El Aaiun.
Revista Irifi

jueves, enero 24, 2008

Sáhara en el corazón_Sas Nah Larosi



Ya no sé qué decir,
ni cómo he de callar.
Ya no sé qué hacer,
ni qué he de pensar.
Ya no sé qué escribir,
ni cuando he de terminar,
ni dónde está la razón.
Sólo sé que estás, idolatrada Sáhara,
en lo más profundo de mi corazón.
Ya no sé cómo sonreír,
ni qué he de gozar.
Ya no sé a dónde ir,
ni cuándo he de parar.
Ya no sé cómo dormir,
ni qué he de soñar.
Sólo sé cantarte bien alto
esta canción
y sentirte, idolatrada Sáhara,
llenando todo mi corazón.
Ya no sé cómo vivir,
ni cómo respirar.
Ya no sé qué leer,
ni qué he de esperar.
Sólo sé resistir y a la vez amar,
amarte Sáhara, con toda mi pasión,
y cantarte bien alto que estarás
para siempre,
SAHARA, EN EL CORAZÓN.

Del libro Sáhara en el corazón