viernes, septiembre 20, 2013
Calendario interior_Ali Salem Iselmu
miércoles, septiembre 04, 2013
Nombres_Ebnu
Degja Lashgar, luces del alba que despiertan la mañana del Sáhara.
Ali Salem Tamek, paz que espera en el cielo y en la tierra.
Mohamed Nasiri, victoria que sueñan las voces del viento.
Rashid Sgayer, ecuanimidad ante el destino de los invictos.
Saleh Lebuehi, la bondad de las manos que tejen el día.
Yahadih Tarruzi, resguardo donde se cobija el futuro.
Aminatu Haidar, mirada de frente de ojos de tormenta.
Inmortales nombres de profetas y victorias.
Caminos que nacen hacia el fulgor de la aurora.
Pilares que levantan los sueños que crecen cada día.
Abrazos que arrullan los corazones de la espera.
Ríos mansos de agua potable que calman la sed.
Alimento que fortalece las almas del destierro.
Gritos que llenan los pechos y las calles de banderas.
Paz que crece desde el fondo de las tinieblas.
Libertad que inevitablemente florece entre las espinas.
sábado, junio 22, 2013
La ciudad robada_Ali Salem Iselmu
lunes, noviembre 26, 2012
Sed_Saleh Abdalahi
jueves, noviembre 15, 2012
Se me olvidó_Zahra Hasnaui
domingo, noviembre 04, 2012
Noviembre_Ebnu
lunes, julio 16, 2012
Cuna de mi infancia_Saleh Abdalahi
lunes, julio 02, 2012
El silencio de las nubes_Zahra Hasnaui
domingo, noviembre 27, 2011
Tiris_Zahra Hasnaui
¿Cómo se tatúa la huella si nunca existió?
Te he soñado tendiendo puentes hacia mis brazos…
Brujería, magia femenina, murmuran entonando bismillah...
Rasgaré el velo que cubre tu belleza...algún día…
Bailaremos rodeadas de diablos traviesos, y estrellas danzarinas,
sin mantos, sin lazos…piel a piel…
Celebraré el solsticio de primavera hasta que se duerma la luna, y duerma yo,
abriendo las venas a los lagartos sedientos de nosotros.
miércoles, septiembre 07, 2011
Silencio infernal_Mohamed Salem Abdelfatah Ebnu
Por las venas del mundo
corre cansada la sangre de los pacientes.
Sobre la llanura de Gdeim Izik arde la llama,
sueño que despertó la rabia contra el oprobio.
Gritos en la quebrada del sufrimiento,
llantos de un amanecer postergado,
murmullos de oraciones de salvación,
homilías en el cielo gris y esperanzas que huyen,
ojos absortos que preguntan ¿por qué?
Suspiros que tropiezan fatigados.
Huellas de sangre entre las jaimas laceradas,
lágrimas de la inocencia en la mirada triste.
Coágulos que ahogan las gargantas.
Amarga impotencia que quema las manos.
Por las calles del mundo
se arrastra a gatas la voz de un niño.
En los mares un velero lucha contra la tormenta.
En las aguas del río naufragan las lágrimas del viento.
En la plaza un viajero se detiene y pide perdón.
Mientras en los templos y capitales del mundo
se predica la armonía de un silencio infernal.
sábado, agosto 13, 2011
Me dice el sol cada mañana
Me dice el sol cada mañana
levántate,
te doy mi calor,
inundaré de luz tu pequeño mundo.
Y orientaré tu mirada
hacia una nueva mañana
de esperanza.
Meceré tu cuerpo de niño
en mis cálidos brazos
hasta que duermas.
Y mañana,
como cada mañana,
te diré levántate
y te volveré a dar mi calor.
Y así
hasta el fin de tus días.
Haz que mi luz
no se derrame en vano.
Luali, y los niños de Farsía y Mahbés, 21 de marzo de 2011, en “La curva” de El Nido de Bubisher
martes, julio 05, 2011
Seguramente la libertad..._Ebnu
Qué hay detrás de estas paredes que detienen mi silencio,
que apagan mi respiración.
Qué hay al otro lado de este muro que se abalanza aplastando mi estatura,
hundiendo mi espalda corva.
Qué hay después de estas alambradas que zanjan las miradas,
que hieren los horizontes.
Qué hay allende los barrotes que atraviesan los brazos,
que oxidan las articulaciones.
No lo sé…
Tal vez unos niños jugando a las canicas entre las jaimas,
tal vez unos camellos rumiando un año de lluvia.
No lo sé…
Quizás las olas de espuma besando los pies de una duna,
quizás una madre acunando por primera vez su alegría.
No lo sé…
Acaso la sombra de un oasis que adornan las manos de alheña,
o la belleza en unos ojos que esperan la paz de la primavera.
No lo sé…
A lo mejor mi madre meciendo el océano en su odre de abundancia
o moliendo los granos tostados en el horno de la espera.
No lo sé…
sábado, mayo 07, 2011
Espejismo_Mohamidi Fakal-la
Si todavía no sabes cómo respirar
propongo anduvieras
por los vericuetos
del camino de la libertad.
Márchate.
Atrinchérate.
Sigues.
Prosigues sin mirar.
Sólo basta que aprendas a
respirar.
Determinación.
Fuerza.
Libertad.
El resto que vislumbras;
no te engañes
ni te deslices
en ajenos brazos.
Agua no es
espejismo.
Sólo es espejismo
todo lo que ves.
martes, abril 19, 2011
Qué hago por ti_Bahia Mahmud Awah
Otros días más sin ti, otros meses.
¿Otros años más sin ti?
¿Qué hago?
¿Me desespero o me radicalizo?
Pintaré de verde
¡fuera de mi casa intrusos!
en la fachada azul del mundo.
Y si no me escuchan, otra vez,
¿qué hago?
Escoge entre tu muerte sigilosa,
porque no te escucharán,
o las armas,
las armas legales,
las armas legales. Sí que te escucharán
temblando sus amos porque tu razón
contundente les hará morder la verdad.
domingo, enero 23, 2011
Desierto_Bachir Ahmed Omar
Te miré, desierto.
Quise hablarte…
Mas solo vi tu belleza.
Quise oírte…
Y solo escuché tu silencio.
¡Viejo Sahara!
¿ por qué no me cuentas tu vida ?
Quiero escucharte y conocerte,
ver tu belleza e inmensidad.
Desierto único,
¿por qué no me contestas?
Se oyen rumores
que parecen decir algo.
Escucho murmullos
pero no los comprendo.
Amanecer gris…
Tierra parda…
Rayos de luna que te dan belleza.
Eres como la flor
que en primavera está radiante.
En la noche, tu silencio,
parece hablar con las estrellas.
Lejanía inmensa…
Tierra quemada.
martes, diciembre 28, 2010
Resistiremos_Saleh Abdalahi
qué no nos dejaba ver
y por tu herida fuimos subiendo la cuesta
codo a codo.
Y codo a codo doblando tus esquinas
el eco de tú dolor se fue multiplicando
en tus arterias
para gritarle – el Sáhara no se vende-
Pero él, sordo a la verdad y escaso de moral,
en un negro Noviembre
escondió la mano y el puñal
y en Madrid, alegando que ya nada tenía que ver,
a los buitres del Norte y el Sur,
en una bandeja herida te abandonó
Y dentro de la confusión, un rayo de fuego
en tu regazo estalló.
La tempestad de la guerra desfiguro tu rostro
y el niño que se fue a por el pan se perdió por el camino.
El maestro de castellano cruzó la frontera,
Y el colegio se convirtió en una comisaría.
Al patio, rumiando su bullicio y alegría,
se le congeló la memoria .
Noviembre apuró los caminos del éxodo
y tu has elegido pasar hambre a no ser hambrienta.
A tener sed de garganta pero no de palabra.
A vivir en la miseria, a no ser miserable.
A dar tu juventud, toda tu edad para vivirla con dignidad.
Tu resistencia y tu fulgor forjaran la liberación
y aunque el tiempo se alarga
y el verdugo y el cómplice vuelven a darse la mano.
Resistiremos, resistiremos,
resistiremos entre el perenne follaje de la acacia desde
la distancia
en el sueño de quien dibuja tus olas sobre un
mar de arena desde el exilio.
Resistiremos entre los pilares de tu jaima donde se
aglutina la esperanza
y la solidaridad franca entre los pueblos.
Resistiremos siguiendo la estela que han dejado tus mártires
por tus dunas y por tus valles y por tu cielo
para no abandonarte.
Porque somos el espíritu de la libertad, indomables a la sumisión.
Y a pesar de la oscuridad de las celdas y la tortura,
del silencio de los que quieren ahogar nuestra voz
nos levantamos con los pechos desnudos desgarrándonos las heridas
y levantamos la voz por encima de sus coronas y sus mentiras
para gritar aún más fuerte -Sahara Libertad-.
domingo, septiembre 19, 2010
Niños_Fatma Galia
Vi ojos bellos clavados en los míos,
miradas apagadas, sin juguetes ni diversión.
Vi pupilas nubladas, manos tiernas con
mascotas de lagartos y escorpión.
Vi tez morena, pies descalzos correteando,
por los charcos y dunas.
Vi criaturas víctimas del terror, inocencias
que apasionan, rostros que inspiran,
corazones que cautivan.
Vi lo que nadie pudo ver, espejismos
tejiendo cuerdas del pasado, sombras
en el horizonte cultivando claveles y
resplandores en el cielo con
mensajes esperanzadores.
Vi semillas forjadoras del mañana, un
presente con futuro, un porvenir con
varias formas del saber.
Vi tantas, tantas cosas por decir, que sólo mi mente
guarda y mis labios no podran describir.
Fatima Galia M. Salem
sábado, septiembre 11, 2010
La otra mejilla_Ebnu
estoy muy cansado,
pero el agua que se ve a lo lejos,
bien lo sé yo, sólo es un espejismo.
¿Qué hacer después de poner la otra mejilla?
¿Qué hacer cuando se agota la paciencia?
¿Qué hacer cuando se acaba el día?
¿Qué razones maniatan la ira?
¿Qué pasión anima a retar la tormenta,
a rezar en la vaguada seca de la espera?
Hijo, sólo nos queda la muerte.
Yo ya he puesto mi otra mejilla.
domingo, julio 04, 2010
Un lisiado de guerra espera_Limam Boicha
Un lisiado de guerra espera
y desde el ventanal
de su domicilio de acogida observa
las callejuelas de la vieja ciudad,
no quita ojo a los transeúntes,
los autos, los vendedores
ni al desfile los viernes de los adoradores,
con sus alfombrillas a la espalda
rumbo a la mezquita.
Un lisiado de guerra confía ver
al final de cada tarde
un chorro de agua sobre el cuerpo
desnudo de una mujer,
tras un mohoso cristal
de una derruida villa francófona.
Espera,
mientras en el mapa
se le oxida la posibilidad
de cruzar la frontera.
miércoles, abril 21, 2010
En la ciudad del viento_Fatma Galia
En la ciudad del viento,
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente,
lo digo, lo repito con
el viento y no me arrepiento
El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.
En la ciudad del viento,
hay palacios de piedras
y castillos de arena,
como en los cuentos de hadas.
El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.
Ando descalza sobre una alfombra de arena,
suave como la seda
y dorada como el ORO.
Vivo bajo un cielo
grande e inmenso,
cubierto por un velo azul,
azul como el mar.
En la ciudad del viento
la libertad nació sin dueño.
En este horizonte lejano y sin límite,
como un sueño,
cuando posa la mirada,
la vista navega libremente.
El desierto me hace sentir
como una princesa
en mi palacio de lona,
rodeado de espejismos,
como cascadas y fuentes de agua,
que se deslizan de las montañas…
espejismo brillante, con destellos,
como el diamante que
brota de repente
desde el fondo
de la tierra…
Tierra, yerma y querida,
madre del fuego,
del aire, del frío, del silencio,
del nómada y del viento.
El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.
El sol, mi hada madrina,
cada día me quiere,
me guía y me protege.
La luna, mi espejo mágico,
que me escucha,
me mira y me mima.
Las estrellas, luces de vecinos
y pueblos de princesas,
cercanas y lejanas,
cada noche me iluminan,
me vigilan y me amparan.
El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.
En la ciudad del viento
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente.
Lo digo, lo repito
con el viento y
no me arrepiento.
El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.