miércoles, marzo 09, 2016

La rosa que tú eres_ Mohamed Ali Ali Salem


(Palabras para evaporar el desconsuelo)                              

Cuando dormir no puedas,
cierra los ojos
aunque tengas desgarradamente
desvelada el alma,
rehén del dolor,
un arañazo en el corazón.
Algo.

Algo que se te escapa,
que persigues en los pensamientos.
Algo.
Algo que no puedes retornar,
ni seguir,
ni esperar.

Y te sientes vacía,
ausente
y anidas en tu ausencia.
Tu ausencia de graznidos,
tueras, serpientes
y espinas que ocultan la rosa,
la rosa que tú eres
y te ves pequeña
y enormemente herida
y cabes en tu herida.

Cuando dormir no puedas,
cierra los ojos,
abre tu alma,
enciende tu voluntad
y busca...
Busca allí,
allí, tu rosa,
tu rosa separada
de malezas y espinas.

Admira su hermosura.
¿Ves?
Ves el rocío
que lentamente la acaricia.

Mírala...
Fíjate en su altivez,
su donaire.
Se siente digna,
digna de sí misma.
Se quiere,
se sabe apreciada
porque se quiere
se quiere a sí misma
y puede vencer al dolor
y puede cerrar los ojos
y dormir
porque cree,
cree en sí misma.

martes, septiembre 08, 2015

Exilio I_Bahia Mahmud Awah

Mi madre maestra y mis hermanas
en el regazo de aquella oscura noche de 1975
ante el peligro que arreciaba
amenazando la vida de los niños
dispusieron mi huida de la guerra.
Me calzaron gastados Keeds,
pantalones de pana
y un jersey
que más tarde, en el éxodo,
gastados, sucios y estrujados
eran el cobijo donde se alimentaban
los despiadados piojos del exilio.
Hoy veo a la humanidad como garrapatas,
veo sanguijuelas
devorando la conciencia de quienes
nos dirigen hacia la apocalipsis humana.
¿Adónde vas humanidad?
repitiendo  viejos errores en tu falsa conducta.
Y tú presumes de fiel cristiano,
de civilizado
de buen político
de buen humano.

Hipócrita sin conciencia.

jueves, agosto 13, 2015

Exilio_Ebnu

                          A Mario Benedetti

Mi exilio es casi congénito,
como el perenne eco de las montañas del Tiris.
El viento sacude mi jaima de plegarias gastadas,
pero rezo mirando a lo lejos, como siempre, por donde se vuelve.

En el horizonte se levanta otra tormenta
y estoy preparado.

Cada día mi exilio es más grande y más ancho
como mis sueños, como la esperanza del regreso.

Al borde de la puerta siempre tengo el equipaje.
Aunque el equipaje me cabe en un bolsillo,
como la arena que llevo en los pulmones.

miércoles, julio 01, 2015

Agua _Sukeina Aali-Taleb


El agua nunca pesa en la carga del camello,
me dice al oído una dulce voz de mujer.
Cuando el sol amenaza con su aliento cálido,
y se hace imposible avanzar un paso más,
el agua no pesa, no.
Cargué entonces mi mochila con agua para el camino,
y dejé atrás mi camello, dejé también mi jaima,
vestí otras ropas, y me calcé unos zapatos nuevos .
Me  adentré en tierras de alquitrán y lodo,
donde los árboles crecen negros,
y a veces el ruido no te deja pensar.
Donde no hay descanso para el viajero,
y sientes que unas manos te aprietan el corazón
y no te sale la voz.
El agua nunca pesa en la carga del camello,
oigo entre risas decir a los niños.
Avancé entonces, recorriendo caminos,
esos zapatos pensé, me llevarán lejos.
Salté por encima de los pozos,
de agua, estancada,
me equivoqué, confié, también lloré lágrimas,
de agua.
Pero el agua en mi mochila nunca faltó,
el agua no pesa, no.
El agua nunca pesa en la carga del camello,
me llegan voces antiguas
del desierto del Sáhara y de la montaña verde,
no olvides llevar agua, pequeña.
El agua es vida, te calma, te salva,
agua dulce para curar heridas,
y junto al agua,
carga bien tu mochila de otras cosas,
las cosas valiosas no pesan.
No te arrepientas de dar y ser generosa.
El agua nunca pesa en la carga del camello,
y  al cerrar los ojos, me sumerjo en el recuerdo,
y siento en mi nuca el suave hálito de los que se fueron.
El agua nunca pesa, pequeña.
No seas tonta. No te arrepientas.


Sukeina Aali Taleb, para el blog ¿Y dónde queda el Sahara?, de El Pais. Ilustración de Roberto Maján


jueves, junio 18, 2015

El mundo de los ignorados_ Ali Salem Iselmu

Lo han matado,
como han matado a otros.

Lo quieren encerrar en el cementerio del olvido,
pasar página,
mirar hacia otro lado,
después de dejarlo sin vida.

los culpables pasean impunemente
mientras una madre expone su cuerpo
al hambre y al dolor.

Nadie se acercará a escuchar su clamor,
las cámaras miran hacia otro lado
y los medios de comunicación
envueltos en su desidia
ignoran el asesinato de Haidala,
ignoran la huelga de su madre.

No hay derechos humanos,
ni individuales,
ni políticos,
ni sociales.

Son saharauis,
los saharauis
no existen en la crónica de los sucesos
son parte de otro mundo
el mundo de los ignorados.


domingo, junio 14, 2015

Como nudo de ombligo_Salka Embarek

Poema: Salka Embarek / Foto: Juanjo Miera
 (En recuerdo de Mohamed Lamine Haidala... 
Donde quiera que hayan enterrado tu cuerpo)

Cuando azulada la mordida
insista con sus dientes del miedo
habrán tendido tu alma compartida,
sin saberlo,
en el ardor del cielo.

Con torpeza buscarán
entre todos los cuerpos,
tu cuerpo,
lanzado mil veces
bajo piedras doradas de la patria,
que recoge honrada tu duelo.

La malicia no sabe
cómo dar la noticia
de tu huella perdida,
perdida tu carne y tu sangre
en sus listas nocturnas,
de habitados nombres
que son nuestros.

Hemos visto resolver sus quejas
con tu dinero,
complacer su enfado a golpes
sobre el largo de tu espina medular,
hemos sabido de tu arrojo
y de tu invierno
el que pasa y pasará,
acreditando lo cierto
de nuestra primavera.

Yo digo,
mientras que tu mano insista
en la promesa de alcanzar
todos nuestros sueños,
y los motivos no sean
ya de la justicia
lacerantes adornos sin peso,
mientras tu certeza
sea tan mía como nudo de ombligo,
la voluntad te entrego,
mi revolución,
espero.

lunes, junio 01, 2015

Los pozos de la vida_Zahra Hasnaui



Donde la arena huye del agua,
los pozos abren su boca
a brocales inexistentes,
para regar la inmensidad de leyendas,
y de asardún, askaf, um rukba, ataf, 
nitrarias retusas, su fruto rojo, el aghamis,  
en acantilados dorados y aguas añiles.  
De habas de chacal en Udian el Fula,
de habaliyas, las retorcidas, 
o um lejreisat, temidas por los camellos,
de fagonias que aglutinan arenas,
de desdeñadas tazias. 
De aristida plumosa, nsil,
pasto veraniego en Adrar Setuf,
en el pozo de Zug, en Tiris.
Donde la agaya
prefiere los terrenos salinos y húmedos
para nutrir  de sodio las dietas lácteas. 
La trisetum pumilum, o ehshashite lehmar,
regala pasto a plateros zemmureños. 
La calligolum comusum,
o artá en Bir Enzaran,
lumbre de hogar,
jabón natural
de cueros ajados. 
El gueddam, cuerda ancestral
de cestas paneras artesanas.  
Legtaf, atriplex halimus,
en el Pozo Aridal y el Pozo Tuf,
brote esquizofrénico en camellos,
colorante verde para las tejedoras.
El damaran, en El Aaiún y El Argub,
cuya yesca calienta las noches frías.
Las semillas del afzu
que reúnen a los frig
en Bir Mogrein, Uad Egneigat. 
El desierto,
donde la fagonia hospitalaria
abre su flor al peregrino vespertino, 
donde la arena se convierte en humo
y la montaña en tambor. 


Zahra Hasnaui para el blog ¿Y dónde queda el Sahara?, de El Pais. Ilustración de Roberto Maján

sábado, mayo 23, 2015

La jaima siempre mira al sur_Ebnu

I
Nunca cruzar sobre sangre, ni cenizas,
Ni dormir a la hora de ponerse el sol,
Ni sentarse jamás sobre la almohada.

No dejar las sandalias al revés,
Ni caminar hacia atrás, ni orinar de pie,
Ni señalar con el índice al cielo.

Al cementerio entrar descalzo y la noche
Del viernes dar de beber a los muertos.
Poner siempre los dedos en el suelo
Al escuchar una desagradable noticia.

No llamar a quien empieza un sendero
Y si alguna vez, sin querer, se hace
Se le pide que regrese y se le ofrece leche
un terrón de azúcar, antes de seguir el viaje.
Solo el color blanco allana los caminos.

No pronunciar el nombre la aguja,
Ni de la serpiente durante las noches
Pero siempre decir los nombres de dios
Al escuchar los ecos de un rebuzno.

Visitar a la familia y a los vecinos
Saludar con la mano derecha y rogar
A la tormenta que se aleje porque
En la jaima se encuentra el profeta.

Nunca pisar restos de comida,
Ni pasar por encima de alguien acostado.
Nunca dirigirse al suegro sin turbante,
Ni permitir que el agua baile en la jaima.

Tratar con respeto a las hormigas,
Y en nombre de Dios reclamar justicia.


domingo, diciembre 07, 2014

Jarcha de hilados versos. A los presos saharauis de Gdeim Izik_Bahia Mahmud Awah

Ayer de madrugada, en el oscuro norte, tocaron
en Rabat atroces campanas de atropello,
y eran en contra de mi alegato.
Mi palabra contra la suya no puede ser
si no de ancestrales versos que dialogan
llenos de amor y patria:
قفا نبكي من ذكر حبيب ومنزل
بسقط اللوى بين الدهول فحومل
“detente y juntos lloremos recuerdos
de mi amor, de su acampada en Sukti Eliua
entre Aduhuli y en Haumali”

Ayer noche sonaron en su cobarde lenguaje
desafueros que traduzco
en estos versos de mi lengua:
و أللا أسمعوا يالطافلات تحرير الصحراء فيدين
ما خالك ماهو الإستقلال  و أللي غيروا مايعنين
“Escuchad, compañeras, la liberación del Sahara
está en nuestras manos;
no habrá opción 
que no sea la independencia,
y lo que no sea esto no nos atañe”

Ayer ante tu condena, compatriota,
mi madre y tu madre,
frente al cobarde tribunal,
sin lágrimas y al son de su azgarit
codo a codo cantaron eufóricas
las condenas como mil y una de sus gestas.

miércoles, noviembre 12, 2014

Para salvarme llevo otro nombre_Salka Embarek

Para salvarme, llevo otro nombre,
para librarme, otra familia, otro país,
para auxiliarme, otro destino,
otra casa, otro camino,
otro vestido han puesto en mí.
La suave patria atraviesa el tiempo
cruzó el océano y nos llama en la noche.
En la calima viaja,
la empuja un siroco,
y un lamento nacido
el mismo día que yo.
Deja madre que mi pupila vuelva
a posar la vista sobre el recto camino
que lleva a Smara,
déjame sentar las manos
en la fría arena de las estrellas,
y beber caliente
el amargo té de nuestra Causa.
Vuelvo a ti sin miedo a nada
para salvar mi nombre y encontrar mi casa,
con el vestido puesto
andar tus caminos
y alzar nuestras almas
ganando la Patria.

miércoles, noviembre 05, 2014

Tiembla la duna_Bachir Ahmed Aomar

Sus hijos
los arrastró la tormenta.
Los pájaros
silencian la voz
y las cadenas
rompen su vuelo.
El mar de arena
barre las nostalgias
que los buitres
le robaron.
Hace tiempo
que el anciano
perdió el miedo.

lunes, marzo 17, 2014

In memoriam a mis camellos

De cría
es de suave y aterciopelado pelaje,
encanto de berrido melancólico
de oscuras y pobladas pestañas,
cataratas húmedas en los ojos
que velan la vida frente la muerte.


Generosa ubre exprimida
en los años sin nubes.
Cómodo lomo para ensillar
huyendo de la barbarie.
Mirada alegre, en ocasiones triste por la vida.

Fuente de mil aguerridos versos,
amigo del bohemio poeta,
compañero del bauah de charcas
regalo nupcial de padre a hijas,
fortuna moral en el corazón beduino.


Memoria de elefante buscando fuentes de vida.
Dócil domado cuando el futuro en el desierto
se vuelve espejismo e incertidumbre.


Entre tus libres feudos ayer ametrallado por el extraño
que en mi acervo el refrán condena:
مهدنك يناݣ يحلبك شلح
bien domada parece la camella
que ordeña un marroquí”.
No te conocen y por eso
vilmente te asesinaron
con sus vomitivos rifles de la ignominia.


Bahia MH Awah

viernes, septiembre 20, 2013

Calendario interior_Ali Salem Iselmu

Ahora que mis versos
son inocentes,
mis palabras son mágicas.
y mis recuerdos son dolorosos.

No podré volver
al pequeño uad
en el que nací,
no podré escribir
la historia que sentí,
ni contemplar las montañas
de mi infancia.

Vuelvo resignado
a otro exilio
dentro de otro exilio.

La tumba de mi abuelo,
la tumba de mi hermano
se han quedado en otra tierra,
mientras otros hablan
bajo la sombra
del implacable tiempo.

Una generación
y otra
seguirán
mirando
un pasado, un presente y un futuro
que se confunden con la penumbra
de una tormenta de arena

que anuncia la próxima estación.  

miércoles, septiembre 04, 2013

Nombres_Ebnu

Brahim Dahan, serenidad de agua de lluvia sobre la tierra sedienta.
Degja Lashgar, luces del alba que despiertan la mañana del Sáhara.
Ali Salem Tamek, paz que espera en el cielo y en la tierra.
Mohamed Nasiri, victoria que sueñan las voces del viento.
Rashid Sgayer, ecuanimidad ante el destino de los invictos.
Saleh Lebuehi, la bondad de las manos que tejen el día.
Yahadih Tarruzi, resguardo donde se cobija el futuro.
Aminatu Haidar, mirada de frente de ojos de tormenta.

Inmortales nombres de profetas y victorias.
Caminos que nacen hacia el fulgor de la aurora.
Pilares que levantan los sueños que crecen cada día.
Abrazos que arrullan los corazones de la espera.
Ríos mansos de agua potable que calman la sed.
Alimento que fortalece las almas del destierro.
Gritos que llenan los pechos y las calles de banderas.
Paz que crece desde el fondo de las tinieblas.
Libertad que inevitablemente florece entre las espinas.

sábado, junio 22, 2013

La ciudad robada_Ali Salem Iselmu

Un hombre
cruzó de día y de noche
una enorme ría
vio gigantes y monstruos
y escuchó extraños ruidos,
agotado en su pequeña barca
llegó a la orilla
en busca de un sorbo de agua.

Unos hombres extraños le expulsaron
y al volver su vista hacia sus ojos
vio su ciudad
encontró el sueño robado
y decidió quedarse.

Las calles ya no eran las mismas,
las casas cambiaron de color
y ya no entendía las palabras
y de repente aquel hombre
se sintió un intruso
en su propia ciudad.

Volvió a mirar
el océano
en busca de una respuesta
y en su barca encontró
el misterio de la ciudad robada,
del sueño usurpado.


Un hombre volvió a su tierra.

lunes, noviembre 26, 2012

Sed_Saleh Abdalahi


Las piedras se descomponen bajo el sol
para más arena.
Los caminos se pulverizan en la contienda
hacia una paz que por herida no llega.

El silencio se remota bajo el peso
de un gigante monte que se encierra
la clave de una serpiente negra,
y aquí en esta contienda donde el lagarto
se deseca bajo la sombra de un verano caliente
y el camello atontado por tanto espejismo,
tengo más sed de paz que de agua.

jueves, noviembre 15, 2012

Se me olvidó_Zahra Hasnaui


Se me olvidó
dedicar un poema
a la fuerza invisible
de la mujer afgana.
A la niña Malala
que con letra carmesí
pinta caminos prohibidos.
A la espiga que se dobla
en un monte andino.
Al poeta,
al músico,
al cooperante
que se sacude la mano
y limpia de espinas la tiende,
al amigo sin fronteras.
A la caricia del viento
en un lunar de Tiris,
a las sonrisas del sol
en mis ondas marinas.
Al enigma de tus ojos
cómplice de mi insomnio.
Al silencio de tu boca,
a veces, afluente
y otras, espada.
Se me olvidó tanto...

domingo, noviembre 04, 2012

Noviembre_Ebnu


Sobre un lecho de piedra
descansan los huesos de noviembre.

Los abandonamos en su blancura
detrás de los días oscuros.

Pero no era noviembre
lo que importaba.

Éramos nosotros.
Tú y yo.
Era la vida.

Treinta días tridimensionales
calculados para terminar
al otro lado del recuerdo.

Pudo ser octubre o diciembre
pero un día más
habría sido demasiado
para un amor
nacido de la despedida.

Tú y yo
transitábamos
entre el verano y el invierno
por los caminos que dibujaban
las hojas desprendidas
de las ramas del otoño.

Tú descendías de un largo viaje.
Yo doblaba la esquina de las lágrimas
arrastrando jirones de un adiós precipitado.

Nuestras miradas se juntaron
marcando la medianoche
y comenzó noviembre.

Nuestro noviembre.
Que abandonamos sobre un lecho de piedra
abrazando los restos remotos de una pasión apagada.

lunes, julio 16, 2012

Cuna de mi infancia_Saleh Abdalahi


Cuna de mi infancia
ven a mí,
ilumina mi frente,
guía mis pensamientos
no dejes que la luna abandone mis noches,
y yo con los ojos cansados, contemplando
las huellas que va dejando
mi dedo en la arena.
Mis huellas son rayitas
sin significado y sin sentido
pero mi mente arde,
arde como brasa
como hierro fundido
por tanta arena.
Sí, porque ya me cansa la arena,
la piedra, el barro, el clima,
me cansa esta "paz" donde
uno olvida lo que espera.
Ya me canso de escribir
siempre sobre la arena,
sobre el niño que llora,
sobre el espejo y su rotura,
sobre la viuda que perdió
su amor en la guerra,
sobre este dolor inmenso y triste
de un pueblo que solo espera.
luz de un día, ilumina mi frente
y hazme vivir mi soberanía.
Haz apagar este Apocalipsis
de mi poesía.
Yo quiero escribir hogar, calles semáforos,
fábricas, puertos,
escribir ciudad.
Escribir el verso su aroma
y del aroma mi poesía.
Pero mientras tanto y mientras
está la luna,
seguiré haciendo estelas con mi índice en la arena,
mañana es otro día.

lunes, julio 02, 2012

El silencio de las nubes_Zahra Hasnaui


A las nubes no les quedan pastores.
Nómadas taciturnas
tras los rebaños de dromedarios,
las risas de los niños, los frigs de jaimas,
los pozos verdes y las melfas cantarinas…

Todo es distinto.

Se fueron…
y vino el silencio
a cubrir la infinidad
de narcótica pausa.
Adormece al río,
al viento enmudece,
vacío… en la mirada,
en la palabra… intención.

No queda nada.

La sombra de las nubes consuela a una huérfana acacia.