lunes, marzo 19, 2007
Mujer en el exilio_Saleh Abdalahi
Después de la tormenta de arena
te levantas, bajo el alba del desierto,
y te vas, cargando a lomo el peso del exilio,
sacudiendo el polvo, que niebla con catarata
tu nostálgica mirada.
Allí estás tú mujer, contra el viento y su
desaliento,
mazando con amor la gracia de nuestra
vitalidad.
Al atardecer, ya fatigada pero a la vez
gentil y gallarda, te vas,
dejando huellas de sonámbula,
hundiéndote en la arena,
para encontrarte con el ocaso,
Y con alivio, te sientas a evocar
tu horizonte.
El ocaso está gris, está amarillo, está rojo,
allá todo está mezclado, acribillado por el
siroco
de sangre,
por tormentas de polvo y pólvora.
Y tú, mujer, percibes que tu ayer y tu presente
será igual que mañana.
Y te vas, de vuelta
dejando estelas de sueños
y sombras agitadas junto al viento.
Mientras, despiertan tus huellas
para encarar la próxima tormenta
que a tus ojos se aproxima.
sábado, febrero 24, 2007
Cruces_Ali Salem Iselmu
Se cruzaron en nuestros pasos las caravanas de la muerte,
para marchitar el paso de las gaviotas,
partir el desierto en cientos de pedazos,
y detener el paso libre del viento.
Se cruzaron con la vida
para amontonar la arena
en los montículos de la muerte,
para negar
lo que el Sáhara nunca negó.
Se cruzaron con su fábrica
de cárcel torturas y odio.
Se cruzaron con el paso
fugaz y permanente de los nómadas,
para darse cuenta
que se habían cruzado
contra la historia que emana
de la tragedia que ellos hicieron suya.
domingo, febrero 11, 2007
Juró el Sahara (Sahara halfet habús)
Yo, Sahara le juro a Marruecos
que no tengo
nada para su curación.
Y también le juro que de mí
no cortará ningún palo ni mesuac.
(…) Cuando ya cumplo mi primer año
de guerra,
esa que tú me has impuesto,
en estos tiempos
ya me están
reconociendo otras naciones
que antes de mí nada sabían.
Bahia Mohamed El Alem Abdelaziz Awah
(traducido del hasania por Bahia Mahmud)
jueves, febrero 01, 2007
Tus manos_Luali Lehsan
Como las nubes, tus manos saben que la libertad es hija del viento y el cielo.
Y tienen la opaca transparencia de las nubes,
y la infinita bondad del agua.
Porque son agua y como el agua son el principio de la vida
Y tus manos saben sumergirse como notas de una canción perenne en las profundidades del alma y luego emerger con todas las luces de la esperanza.
Porque todo en tus manos se revitaliza
y baila
y la vida se convierte en una danza que mueve las venas de la memoria
Y tus manos son el umbral de la vida, la primera puerta siempre abierta y son la montaña donde habita el eco del primer llanto y son el mar donde navega el velero de la próxima sonrisa.
Y son la barricada que cobija nuestros ojos de los polvos que ahogan los caminos
Y por tus manos fluye el manantial de la vida, porque en ti habita la memoria de la semilla que sabe perpetuar el árbol, y porque en ti el universo es una mirada perpetua a la eternidad, a lo que fuimos, al sol de hoy y al punto donde confluyen todos los horizontes que beben de tus manos
Y la patria es un diminuto territorio cuyos horizontes empiezan y terminan en tus manos, porque son la vanguardia del alma y porque
saben fundirse en otras manos y convertirse en sostén y en caricia y en norte.
Y tus manos saben romper la frontera con el otro y llevarlo a las inmediaciones del alma.
Y cuando tus manos son relegadas al vacío de la existencia, tus manos saben conjugar los verbos de la supervivencia y sacarle al barro su esencia de abrigo para cobijar la esperanza de los vientos que pretenden congelar el alma del universo.
Y saben tus manos reparar los quebrantos que dejan los vendavales a su paso por la vida
Y a veces tus manos son como alas del silencio que vuelan sobre el tejado del exilio y condimentan los días
Y aunque tus manos mueran serán siempre suaves vientos que arrastran la vida sobre las vértebras de las horas.
Y son tus manos la lengua del silencio, el grito de los verbos, la furia de la injusticia
Porque tus manos saben ser bastón para las manos ciegas
Saben ser la cuerda que tira de otras manos.
El pan tiene tus venas y en tus manos más que sustento es un destino.
Y cuando tus manos se cansan tus manos saben congelar la ilusión en las espumas del tiempo y reducirlo a su esencia más remota, la paciencia.
Y saben tus manos el lenguaje de los tambores que doblaron para festejar la luz del principio de los tiempos.
Porque en tus manos conviven los ritmos de la génesis, de la cotidianidad y del porvenir
Y cuando el día muere sin novedad y la implacable noche divide nuestras luces, tus manos saben ser el cuerpo de la oración que reza por nuestras manos.
Clama por el mundo que desterró tus manos, cercenó tus manos,
Un mundo a la medida de tus manos, un mundo mejor.
viernes, enero 26, 2007
Exilio_Limam Boicha
Este exilio
es una larga estación de adobe.
Se derrama por el camino
y se abrasa.
Se arruga
entre los colmillos
de piedra bajo piedra,
sin salida aparente.
El pan que antes se disputaba,
ahora se entrega a las cabras
como húmeda recompensa.
Es difícil que esta calurosa
agua contaminada
alcance toda la hilera
de garrafas y mariposas.
Mañana volverá
la cisterna,
con su reserva de iras
y antiguo catarro
Un hombre formalizará
otra concesión
amasada de adobe
en el viejo molino de Rabuni.
Mientras, esperamos
las migajas
de una paz en desuso.
domingo, enero 14, 2007
Una flor_Zahra Hasnaui
A los que lo entregasteis todo para defender nuestra existencia.
Tras años
de asfalto,
cabalgaba
las arenas
rescatando
estrofas infantiles
y muñecas de marfil.
Una flor,
sobre una
tumba anónima,
derramaba sombra
en la yerma claridad.
Condecoraba
la tierra
al soldado civil.
La sencilla ofrenda
enmudeció
mis pensamientos,
la pompa y el clamor.
Y me inundó la lluvia.
Y no supe qué hacer.
Decidí sentir.
jueves, diciembre 14, 2006
Las palabras_Mohamed Ali Ali Salem
Las palabras,
a veces, las palabras
a brotes de hechizantes arrullos
como silentes aves se posan
lloviendo leve, profundamente
un olor de albahaca
un ahumado corazón,
una dicha de doble sentido,
una anatomía de dicha
donde se confunde el mira,
el toca, el gusta, el huele,
enfilados en ansia de tímpano.
Incipientes palabras,
Alados verbos,
yertos hilos, insomnes fonemas,
embelesador cutis de voz
y nupcias de oído y lengua
en alfombras de teléfono.
Sé que las voces han atracado
en la ribera de aquello.
Aquello que el pudor
y el espectro de la duda
anhelan atenuar.
Pero... la plática telefónica
de sintaxis pronta,
la cálida caricia de oído
el poético juego,
La afinidad, la dulzura
del encuentro telefónico
disipan su timidez
y mi temor al ocaso
de este alba que despierta.
Las palabras,
a veces las palabras,
las tupidas, las transparentes
hijas de lo que pensamos,
aletean, vuelan y vuelan,
trazando confines de Venus.
A veces las palabras
absorben de los ojos su brillo,
su esencia, su semántica
y aletean,
revolotean y se posan
en aquel lugar, en el de esto
que tenemos entre manos
y a donde el cutis de tu voz
ofuscadamente me llevan.
...Y a veces las palabras
susurran una dicha del doble sentido,
la dicha palabra del indeleble
y cierto alba que despierta.
miércoles, noviembre 29, 2006
La ciudad ausente_Saleh Abdelahi
Ciudad de mi ausencia
rota te quedaste
rota te quedaste cuando espantaron tu palomar
con estampidos de pólvora
cal y canto, porrazos y culatas
sangre y libertad se cruzan por tus calles
mirándose los pasos de tu mañana
Ciudad de mi ausencia
por más fantasmas que desfilan disfrazados
negándote la palabra
por más lenguas torcidas como carias en tus rincones
hay luz, alma, deseo, rebeldía, fuego en la frontera
y aquí en cada jaima en la espera
el eco de Aminetu Haidar, Ali Salem Tamek, Dadach,
Hmad Hamad, Brahim Numria,
Leila Lili, Mahyub Saadi, Toubali Hafed,
rehierva la sangre
para la vuelta.
Oh, El Aaiún de la cuna
umbral para nuestra sed de libertad
ayer había sangre por tus ojos
sentencia de muerte en tu costado
pero tu voz, tu palabra erguida por entre la alambrada
a pesar de los muros y los pesos y la culata
y los porrazos y la sangre
por la belleza de tus ojos
a pesar del cal y canto
tus ojos sólo miran la libertad.
Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"
domingo, noviembre 19, 2006
Um Draiga_Taufik Salama
Estática está la verdad
como una espátula
que enyesa el tiempo,
mientras el viento
azota los restos de un fusil.
Y allí a lo lejos
nace la acacia desde el pecho
del desierto,
alimentando con su sombra
alguna historia de amor,
mientras las penas
destrozan la prehistórica rosa.
Umdraiga.
Antaño eras una fiesta,
que volaba embrujando el alma.
Ayer te mataron,
ya lo sé,
aunque ayer también renaciste.
Con tus lágrimas,
tus abrazos,
y este pan desterrado,
que necesita una vuelta.
Umdraiga.
Me vine con mi infancia
para conocer tu rostro
y una mujer sin brazo
sana tus heridas
y un anciano narra su historia
negligente al dolor,
mientras los nublados ojos de un niño,
llueven calmando tu desértica soledad,
y nadie a tu dolor
puede estar ajeno.
sábado, noviembre 11, 2006
Raíces Cervantinas_El Cori Ramdan Nass
En una de vuestras provincias,
cuyo nombre no quieren recordar,
donde reinan las acacias,
las dunas, las nubes y el mar.
En su tiempo eran delicias
cuando los pastores en su andar,
componían sus versos a las Canarias,
la Península y el paraíso Balear.
Hoy en día, son penas e injusticias.
Sólo pido cultura y gomas para borrar,
transformando en besos y caricias,
males que no me dejaron cultivar.
A Cervantes, con tu siroco arrecias,
con aires de paz y tu lengua resucitar.
miércoles, noviembre 01, 2006
Aaiun_Ali Salem Iselmu
El silencio se rompe
con el paso de la violencia,
la indiferencia se hace sombra
mientras la ciudad de los manantiales
se siente violada en su orgullo
violada en su rostro
violada en su cuerpo
cuanta violencia ciega;
la lápida de su imagen
se crece en medio de la sangre
y la tragedia es una voz
y la represión es cruel
y en el barrio Matalaá
orgullo saharaui,
el Aaiun es rebelde,
es soberana
es libre.
domingo, octubre 15, 2006
Sombra de otoño_Saleh Abdalahi
Del número de otoño de la revista Ariadna R-C
Sombra blanca de mi alma,
errante entre los caminos,
cavando siempre las sepulturas
de la noche.
Un día, aturdido te vi,
desamparada de voz,
desnuda de imaginación,
muda de fantasía.
Sentí en tu ausencia la oscuridad
alimentando la lumbre de tu huella
y mi duda creció, creció en tu busca
y el eco de mi garganta se agotó
en los caminos embelesado
por tu lejanía.
Sombra blanca de mis sueños
no te pierdes por los caminos
ni te llevan los ecos de otros cantares
que el espejismo es agua, cuando más
sed tienes.
Ven, quédate aquí en este árbol que te engendró,
entiérrate en mis raíces y dame tu fruto.
Que tu camino es mi comienzo
y tu eco es mi voz.
jueves, octubre 05, 2006
Faros en el desierto _Zahra Hasnaui
Con desesperada paciencia
alumbras caminos de esperanza.
Ven conmigo,
susurras,
y yo te sigo,
sigo tu luz por cielos añiles.
Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"
lunes, octubre 02, 2006
El Aaiun o Beirut_Bahia Mahmud Awah
Desde El Aaiun a Beirut poco distan las palabras
que fluyen de rabia,
El Aaiun, los ojos
El Aaiun, los ojos
El Aaiun, los ojos.
Y en sus cuencas, perdidas, desorbitadas,
las calles
huelen la misma barbarie.
La maquinaria bélica, las bombas, los tanques,
las balas que fabrica la misma casa,
igual matan en Beirut, El Aaiun o en Saigon.
Llámala como quieras, tú que observas
desde el monte Sinai,
desde Paris, Madrid
o el edificio azul en Nueva York.
Yo soy otro Beirut al que nadie llora,
yo soy otro Beirut del que nadie habla,
yo soy ese Beirut hace treinta años,
cada día me matan y resucito.
Yo soy ese otro hermano que Beirut no conoce,
y al que nadie llora.
Y me llamo El Aaiun, los ojos, que igual rezuman
por El Aaiun o Beirut.
Bahia Mahmud Awah
martes, septiembre 26, 2006
Intifada_Ali Salem Iselmu
Las tristes tinieblas arderán
en el nombre de la mitología de los hombres desnudos
con la virtud de la inocencia.
Ya no se apaciguará la lámpara encendida
que se transforma lentamente en una luz rebelde y sabia.
Iluminará el trayecto hasta el final.
Pero volverán a surgir los hombres vestidos con palabras
que el viento transforma en un enorme eco lleno de libertad.
Desaparecerá la represión de los que oprimen,
porque el llanto de la rabia será el grito de la alegría.
Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"
en el nombre de la mitología de los hombres desnudos
con la virtud de la inocencia.
Ya no se apaciguará la lámpara encendida
que se transforma lentamente en una luz rebelde y sabia.
Iluminará el trayecto hasta el final.
Pero volverán a surgir los hombres vestidos con palabras
que el viento transforma en un enorme eco lleno de libertad.
Desaparecerá la represión de los que oprimen,
porque el llanto de la rabia será el grito de la alegría.
Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"
jueves, septiembre 14, 2006
Galb_Limam Boicha
A mis amigos Isabel y Gonzalo
Me pregunta un viajero
qué significa un galb.
Digo yo, por ejemplo,
que Miyek es un lunar
en el vientre de esta tierra.
que Ziza, por ejemplo,
es pecho en lengua bereber,
y que el ala de una duna
puede tocar el mar del cielo.
Digo yo, por ejemplo,
que en los altos picos
de prismáticos amaneceres
- frotando su piel-
hay mucha vida dormida.
Que en la piedra pasajera
hay platillos estacionados,
islas que emergen
desde el océano de la nada.
Un galb puede ser, por ejemplo,
el nombre de una muchacha esculpida
entre las pestañas de una cueva.
Como Tiris es el ombligo del Sahara,
galb es un corazón,
corazón de piedra.
viernes, septiembre 08, 2006
Vientos de guerra_El Cori Ramdan Nass
Soplan los vientos del este.
Mi desierto, triste y dolorido.
Sahara de luto aun se viste
por medio mundo desconocido.
Octubre, por armas convencido.
Suenan versos de un combatiente,
un fusil, un alto el fuego vencido
dejando Europa, hermano valiente.
Quince años han transcurrido.
la paz con el tiempo susurra,
el derecho y la justicia en el olvido.
Haciendo retornar a la guerra.
Lo que nunca hemos querido.
Hasta reconquistar nuestra tierra.
sábado, septiembre 02, 2006
La música del siroco_Ali Salem Iselmu
Cuando todo es invisible
y el turbante tapa los ojos,
los camellos se arrodillan
bajo las acacias.
Cuando el desierto,
es silencio y arena
y de la mar nace la tormenta
el sonido es oscuro
y tapa los ojos
y no puedes distinguir entre la noche y el día.
Cuando todo
es calor y sed
las venas de la tierra se secan,
bajo el manto de arena
veo surgir el fuego del alma.
domingo, agosto 20, 2006
Sueño_Saleh Abdalahi
Sueña el niño algún día
poder en el cielo batir su ala.
Sueña el cosmonauta poder
tener en sus manos, su propio planeta.
Todos sueñan allá arriba.
Sueña el astronauta,
abandonar su telescopio
y acercarse algún día a los astros
galopando en su adorada cometa,
sueñan incluso los enamorados
vivir una eterna luna.
Todos sueñan allá arriba,
y yo, tan solo sueño poder en mi tierra
algún día, alzar al cielo mi bandera.
sábado, agosto 05, 2006
Beirut_Bahia Mahmud Awah
Beirut, la conocí desde la sombra de una acacia
africana,
la faz de una mujer árabe, cristiana laica,
infinitas veces herida
bajo el tronco de un centenario cedro.
Esa es Beirut, asediada en los años ochenta,
que lloré.
Esa es Beirut, que resiste sobre los escombros
de Chabra y Shatila.
Esa es Beirut,
que crucifican por enésima vez
después de Jesucristo.
Y qué hay de la Beirut de los fenicios,
o cuando suena el nombre de Colonia Julia
la mujer que vivió
en el siglo XV antes de Cristo, esta es Beirut.
Beirut de las mil y una tragedias, descalza
se arrastra ante nuestros ojos,
sucesora del Partenón
de Atenas, en la Acrópolis de la humanidad.
De esas ruinas también nació Beirut,
del antiguo Byblos, Sidón y Tiro,
esta es la hermosa dama que existe atemorizada
a su condena.
Beirut, es el cedro libanés al que se le ahogan
las letras en el vientre, mientras sus ramos
resisten para alimentar la cédride.
Cuántas letras hoy se enturbian por el ruido
de la muerte en su cielo.
De cuántas chiítas, sunnitas, drusas, maronitas
y cristianas
corre la sangre por las calles, cadáver de Naqura,
Jazzin y Tiro.
Beirut gime apoyada en el tronco de su cedro
muchos años después que Pompeyo muriera.
Beirut, la novia cristiana, Beirut la novia árabe.
Beirut existe
para todas las creencias,
donde rabinos, imanes y obispos coexisten.
Por Moisés, por Mahoma, por Abraham, por toda civilización.
Esta es Beirut, la acrópolis de la humanidad.
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