lunes, julio 30, 2007

Sultana, víctima del Sultán_El Cori Ramdan Nass



Enfurecido, malvado satán
con tu cólera cruel, inhumana
dices ser demócrata sultán
y quitas un ojo a Sultana

Tierno lirio de la tierra musulmana
¿Tú príncipe de los creyentes...?
si no tienes piedad de las hermanas
pero no importa, así las haces más valientes
para acabar con tu maldad tirana

El Cori Ramdan Nass

martes, julio 24, 2007

Hay una gota_Limam Boicha



Hay una gota de rabia
quemándonos las gargantas

La sangre corre a borbotones
salpicando los rostros y los pies descalzos,
los nidos y las escrituras.
por una palabra, sencilla y profunda,
la bandera en el aire,
la sangre corre a borbotones.

Hay un grito de rabia
que anuncia la tormenta,
y el miedo estalla
entre las manos de los verdugos.

El fuego se ha extendido
desbordando los cuerpos,
los atados versos dóciles,
y el culto a los retratos estúpidos.

Y aunque se han secado las fuentes
de la húmeda paciencia,
aún nos queda
una gota de rabia
quemándonos las gargantas.

Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"

sábado, julio 14, 2007

Basta_Chejdan Mahmud



¡Basta!. Las calles enfurecidas
se alzan y comentan
las grandes injurias.

¡Basta!. Las casas pululan
de rabia desmesurada.

Y, ¡basta!, porque hay
un anhelo que ya no espera más.

En estos tiempos ya no
quedan enfados que calmar
y, desde el corazón del oprimido
se exalta la rabia contenida.

Las ciudades del Sahara sombrío
se levantan una vez más,
para gritar orgullosas:
¡Basta!. ¡Basta!. ¡Basta!.

Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"

jueves, julio 05, 2007

Los libros_Bahia Mahmud Awah



Los libros me hablaron de nefastas
e injustas guerras.

También me enseñaron
cómo odiarlas,
cómo repudiarlas.

Los libros
me condujeron a las entrañas
de mi siglo.

Porque he visto
poetas jornaleros,
poetas jardineros,
poetas cristaleros.
Poetas
que avivan las letras
donde el cielo abraza
la inmensidad de los desiertos.

Pero también he visto
que la palabra
de un poeta jardinero
equivale al precio
de un tulipán en Constantinopla.

Del libro "Versos refugiados"

lunes, julio 02, 2007

El tiempo partido_Saleh Abdalahi


En el momento de tu desnudo
las mariposas con sus menudas alas
rompieron los cristales de los conceptos
dejando en el aire flotar prendas, sábanas,
zapatos vacíos sin suelas
colgaron al sol pendientes, cintos y cordones
con relojes parados.

En el momento de tu desnudo
las mariposas con sus menudas alas
buscaron en cubitos el sol y la luna
y con sus doradas antenas mezclaron las pinturas
en un cuadro, EL TIEMPO PARTIDO EN UN VASO
que luego, desnudos,
colgamos en nuestra cabecera de sueños.

De la antología "Um Draiga"

sábado, junio 23, 2007

Puedo volver_Limam Boicha


Mientras no reconozca
los ruidos y los sabores,
el refugio cálido
y la raquítica sombra del verano.

Puedo volver.

Mientras no entre
en el círculo de la fogata
y camine sobre las espinas,
y pruebe el sabor de la leche,
caliente y espumosa.
y aprenda los nombres
de los Corazones Inmortales.

Puedo volver
al pozo donde bebí
el primer sorbo de la memoria.

De la antología "Um Draiga"

lunes, junio 11, 2007

Perdón_Chejdan Mahmud



Al amigo pido perdón,
a mi madre,
a esa persona sensible:
mi querida amada.
A mi buena intención
también se lo pido.
Y es que me he deslimitado,
diciendo mal de lo incierto,
sobreponiendo sentimientos innatos,
y valorando sin fe a la gracia divina.
Y pido perdón,
porque no sé hacer reír,
ni con la magia de los gestos
ni con el consuelo
de las hermosas palabras.
Soy infame, grotesco;
por eso pido perdón al navegante,
que en el mar de la poesía
hunde ancla
para saborear palabras.
Palabras que han de ser útiles.

miércoles, junio 06, 2007

Cubana_Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu



Cuba,
Te recuerdo mojada
Lehbib


El huracán
levanta las enaguas
de tu vieja ciudad que despierta.

La lluvia
enviste la firme geografía
de tu cuerpo insular.

Canta el malecón.
Baila la ceiba.
Hablan los caracoles:
¡Se suspende mañana!

Tu cintura
suda otro domingo
de carnaval entre las olas.

Mientras me evaporo
bajo las alas blancas
de un mosquitero de yagua
listo para morir entre
la humedad de tus muslos de primavera.


Mohamed Salem Abdelfatah, Ebnu


Del libro "Voz de fuego"

domingo, junio 03, 2007

El grito desahogado_Chejdan Mahmud

Un drama que se ha inscrito
en los sospechosos cuadernos
de la órbita mandamás.
Hoy se revuelca en las aceras
de la ciudad de los manantiales.

Va y viene el alma incansable
Buscando, a cualquier precio,
la paz de los sentidos.

De una bocacalle ingrata
o una avenida traidora
salen, como moscas en bandadas,
los militares de la discordia
y riegan con sus armas
la intranquilidad del turbio aire.

El drama del Sáhara
sigue impoluto en las ineficaces
lenguas y miradas ajenas.

En tanto
nuestra sangre,
derramándose aquí y allá
seguirá,
por la gran razón inalienable
de pasearse entre las brisas
de un auténtico aire saharaui.

Olor a incienso y miradas beduinas
surtirán, entonces, nuestra vida,
arraigadamente nómada.


viernes, mayo 11, 2007

Estaciones del alma_Zahra Hasnaui



Invierno doliente,
en la distancia.
Invierno,
otoño y
primavera.

Solidarias
aladas
portan
tu misiva
invisible.

Aromas de madera
en mis sentidos
heridos,
vientos
a todo galope
en la bruma
de mis primaveras,
aguas de colores
en el estío
de mis recuerdos.

Releo
tu mensaje
recostada
en el laberinto
de los sueños.

Y mientras,
invierno,
otoño y
primavera
pasan,
consciente me pierdo
y me hallo inconsciente.

jueves, mayo 03, 2007

Reconciliación_Ali Salem Iselmu



Bajo la promesa del calor
desapareció la lluvia,
los colores son enigmáticos
y la nueva ciudad es una basta colina,
algunas palabras suenan lejanas
y el olor de la fruta es un espejismo.

La familia reunida alrededor del té
conversa de forma espontánea
y el horizonte desaparece en el cielo.
El turbante, el siroco,
la lógica del desierto
impone la naturaleza de las cosas.

El sabor de la leche es extraño
y cada paso persigue una nueva huella
en una ruta infinita;
ser beduino y caribeño
se lleva dentro del alma.

sábado, abril 28, 2007

La indiferencia del mundo_Bahia Mahmud Awah



Los he visto huyendo de sus hogares,
los he visto muriendo
en su larga huida.

También he visto telarañas,
treinta años después,
en aquellas
puertas que no se cerraban.

Se esconden los crímenes,
se negocian los principios
y se intenta sigilosamente matar
una esperanza.

Entonces,
¿qué es la carta magna del mundo?

¿Un derecho elemental en desuso?
¿Un veredicto a nuestra legal razón?
Resoluciones con lágrimas
de desplazados,
que firman tras cada sesión las Corbatas
Azules en Nueva York.

El mundo, Naciones Unidas,
el Consejo de Seguridad.
Todos no pueden ser locos para ignorar
mi franca palabra.
Dejadme gritar: ¡Quiero ser yo mismo!
Como me otorga esa carta magna.

lunes, marzo 19, 2007

Mujer en el exilio_Saleh Abdalahi



Después de la tormenta de arena
te levantas, bajo el alba del desierto,
y te vas, cargando a lomo el peso del exilio,
sacudiendo el polvo, que niebla con catarata
tu nostálgica mirada.
Allí estás tú mujer, contra el viento y su
desaliento,
mazando con amor la gracia de nuestra
vitalidad.

Al atardecer, ya fatigada pero a la vez
gentil y gallarda, te vas,
dejando huellas de sonámbula,
hundiéndote en la arena,
para encontrarte con el ocaso,
Y con alivio, te sientas a evocar
tu horizonte.
El ocaso está gris, está amarillo, está rojo,
allá todo está mezclado, acribillado por el
siroco
de sangre,
por tormentas de polvo y pólvora.
Y tú, mujer, percibes que tu ayer y tu presente
será igual que mañana.

Y te vas, de vuelta
dejando estelas de sueños
y sombras agitadas junto al viento.
Mientras, despiertan tus huellas
para encarar la próxima tormenta
que a tus ojos se aproxima.

sábado, febrero 24, 2007

Cruces_Ali Salem Iselmu



Se cruzaron en nuestros pasos las caravanas de la muerte,
para marchitar el paso de las gaviotas,
partir el desierto en cientos de pedazos,
y detener el paso libre del viento.
Se cruzaron con la vida
para amontonar la arena
en los montículos de la muerte,
para negar
lo que el Sáhara nunca negó.
Se cruzaron con su fábrica
de cárcel torturas y odio.
Se cruzaron con el paso
fugaz y permanente de los nómadas,
para darse cuenta
que se habían cruzado
contra la historia que emana
de la tragedia que ellos hicieron suya.

domingo, febrero 11, 2007

Juró el Sahara (Sahara halfet habús)


Yo, Sahara le juro a Marruecos
que no tengo
nada para su curación.

Y también le juro que de mí
no cortará ningún palo ni mesuac.



(…) Cuando ya cumplo mi primer año
de guerra,
esa que tú me has impuesto,
en estos tiempos
ya me están
reconociendo otras naciones
que antes de mí nada sabían.


Bahia Mohamed El Alem Abdelaziz Awah

(traducido del hasania por Bahia Mahmud)

jueves, febrero 01, 2007

Tus manos_Luali Lehsan



Como las nubes, tus manos saben que la libertad es hija del viento y el cielo.
Y tienen la opaca transparencia de las nubes,
y la infinita bondad del agua.
Porque son agua y como el agua son el principio de la vida

Y tus manos saben sumergirse como notas de una canción perenne en las profundidades del alma y luego emerger con todas las luces de la esperanza.
Porque todo en tus manos se revitaliza
y baila
y la vida se convierte en una danza que mueve las venas de la memoria

Y tus manos son el umbral de la vida, la primera puerta siempre abierta y son la montaña donde habita el eco del primer llanto y son el mar donde navega el velero de la próxima sonrisa.
Y son la barricada que cobija nuestros ojos de los polvos que ahogan los caminos

Y por tus manos fluye el manantial de la vida, porque en ti habita la memoria de la semilla que sabe perpetuar el árbol, y porque en ti el universo es una mirada perpetua a la eternidad, a lo que fuimos, al sol de hoy y al punto donde confluyen todos los horizontes que beben de tus manos

Y la patria es un diminuto territorio cuyos horizontes empiezan y terminan en tus manos, porque son la vanguardia del alma y porque

saben fundirse en otras manos y convertirse en sostén y en caricia y en norte.
Y tus manos saben romper la frontera con el otro y llevarlo a las inmediaciones del alma.

Y cuando tus manos son relegadas al vacío de la existencia, tus manos saben conjugar los verbos de la supervivencia y sacarle al barro su esencia de abrigo para cobijar la esperanza de los vientos que pretenden congelar el alma del universo.

Y saben tus manos reparar los quebrantos que dejan los vendavales a su paso por la vida

Y a veces tus manos son como alas del silencio que vuelan sobre el tejado del exilio y condimentan los días

Y aunque tus manos mueran serán siempre suaves vientos que arrastran la vida sobre las vértebras de las horas.

Y son tus manos la lengua del silencio, el grito de los verbos, la furia de la injusticia

Porque tus manos saben ser bastón para las manos ciegas

Saben ser la cuerda que tira de otras manos.

El pan tiene tus venas y en tus manos más que sustento es un destino.

Y cuando tus manos se cansan tus manos saben congelar la ilusión en las espumas del tiempo y reducirlo a su esencia más remota, la paciencia.

Y saben tus manos el lenguaje de los tambores que doblaron para festejar la luz del principio de los tiempos.
Porque en tus manos conviven los ritmos de la génesis, de la cotidianidad y del porvenir

Y cuando el día muere sin novedad y la implacable noche divide nuestras luces, tus manos saben ser el cuerpo de la oración que reza por nuestras manos.

Clama por el mundo que desterró tus manos, cercenó tus manos,
Un mundo a la medida de tus manos, un mundo mejor.

viernes, enero 26, 2007

Exilio_Limam Boicha



Este exilio
es una larga estación de adobe.

Se derrama por el camino
y se abrasa.

Se arruga
entre los colmillos
de piedra bajo piedra,
sin salida aparente.

El pan que antes se disputaba,
ahora se entrega a las cabras
como húmeda recompensa.

Es difícil que esta calurosa
agua contaminada
alcance toda la hilera
de garrafas y mariposas.

Mañana volverá
la cisterna,
con su reserva de iras
y antiguo catarro

Un hombre formalizará
otra concesión
amasada de adobe
en el viejo molino de Rabuni.

Mientras, esperamos
las migajas
de una paz en desuso.

domingo, enero 14, 2007

Una flor_Zahra Hasnaui


A los que lo entregasteis todo para defender nuestra existencia.


Tras años
de asfalto,
cabalgaba
las arenas
rescatando
estrofas infantiles
y muñecas de marfil.

Una flor,
sobre una
tumba anónima,
derramaba sombra
en la yerma claridad.

Condecoraba
la tierra
al soldado civil.

La sencilla ofrenda
enmudeció
mis pensamientos,
la pompa y el clamor.

Y me inundó la lluvia.
Y no supe qué hacer.

Decidí sentir.

jueves, diciembre 14, 2006

Las palabras_Mohamed Ali Ali Salem


Las palabras,
a veces, las palabras
a brotes de hechizantes arrullos
como silentes aves se posan
lloviendo leve, profundamente
un olor de albahaca
un ahumado corazón,
una dicha de doble sentido,
una anatomía de dicha
donde se confunde el mira,
el toca, el gusta, el huele,
enfilados en ansia de tímpano.

Incipientes palabras,
Alados verbos,
yertos hilos, insomnes fonemas,
embelesador cutis de voz
y nupcias de oído y lengua
en alfombras de teléfono.

Sé que las voces han atracado
en la ribera de aquello.
Aquello que el pudor
y el espectro de la duda
anhelan atenuar.

Pero... la plática telefónica
de sintaxis pronta,
la cálida caricia de oído
el poético juego,
La afinidad, la dulzura
del encuentro telefónico
disipan su timidez
y mi temor al ocaso
de este alba que despierta.

Las palabras,
a veces las palabras,
las tupidas, las transparentes
hijas de lo que pensamos,
aletean, vuelan y vuelan,
trazando confines de Venus.

A veces las palabras
absorben de los ojos su brillo,
su esencia, su semántica
y aletean,
revolotean y se posan
en aquel lugar, en el de esto
que tenemos entre manos
y a donde el cutis de tu voz
ofuscadamente me llevan.

...Y a veces las palabras
susurran una dicha del doble sentido,
la dicha palabra del indeleble
y cierto alba que despierta.

miércoles, noviembre 29, 2006

La ciudad ausente_Saleh Abdelahi


Ciudad de mi ausencia
rota te quedaste
rota te quedaste cuando espantaron tu palomar
con estampidos de pólvora
cal y canto, porrazos y culatas
sangre y libertad se cruzan por tus calles
mirándose los pasos de tu mañana

Ciudad de mi ausencia
por más fantasmas que desfilan disfrazados
negándote la palabra
por más lenguas torcidas como carias en tus rincones
hay luz, alma, deseo, rebeldía, fuego en la frontera
y aquí en cada jaima en la espera
el eco de Aminetu Haidar, Ali Salem Tamek, Dadach,
Hmad Hamad, Brahim Numria,
Leila Lili, Mahyub Saadi, Toubali Hafed,
rehierva la sangre
para la vuelta.

Oh, El Aaiún de la cuna
umbral para nuestra sed de libertad
ayer había sangre por tus ojos
sentencia de muerte en tu costado
pero tu voz, tu palabra erguida por entre la alambrada
a pesar de los muros y los pesos y la culata
y los porrazos y la sangre
por la belleza de tus ojos
a pesar del cal y canto
tus ojos sólo miran la libertad.

Del libro "Aaiun, gritando lo que se siente"