miércoles, noviembre 06, 2019

El viento húmedo del mar_Ali Salem Iselmu


En las olas azules,
encontré restos
de la arena de mi infancia.

El mar me llevó
a la ciudad imaginaria
a los escombros del pasado.

Allí estaba mi casa
engullida por la arena
carcomida por el tiempo.

Más yo necesito volver,
tocarla por última vez
susurarle las palabras
que dejé entre sus paredes.

Cuando me despedí
aquella vez
con las lágrimas
del niño que corría
mirando las gaviotas,
mientras sus manos
tocaban el viento húmedo
del mar.

viernes, septiembre 06, 2019

Son girasoles_Ali Salem Iselmu


Ellos giran mirando el sol,
Abrazando el viento
buscando las lágrimas
de la madrugada.

Son girasoles
que aprendierpn
el himno de la luz
el ritual del sol.

Sus hojas anchas,
sus tallos finos
resisten los golpes del viento
y añoran los días de verano.

jueves, agosto 22, 2019

Tiris en el recuerdo_ Ali Salem Iselmu


En el recuerdo permanecen quietas,
las entrañas del Tiris,
su cielo vibrante de estrellas
sus dunas blancas
sus cumbres oscuras.

Del Tiris nació la arena
el agua transparente,
el viento que penetra en la tierra
y hace cantar a las montañas.

Los diablos y diablesas
son lagartos,
que hablan mirando la luna
en busca del calor del fuego.

domingo, septiembre 23, 2018

Radio Rabuni_Zahra Hasnaui


Ahí,
donde la palabra
es sólo ella.
Y al mismo tiempo,
muchos, y nosotros,
y nuestros sueños.

Ahí,

donde el hoy era ayer,
pero también un mañana.
Donde hablan los muertos
y bailan los alacranes.

La dama sin párpados, 
una razón para esperar la noche.

sábado, abril 14, 2018

Réquiem_Ebnu


A los pies de la espera
un manto blanco cubre la ausencia.

Los corazones encogidos del exilio
despiden otro sueño
entre las fauces de una tierra extraña.

A la sombra de la espera
descansan los restos mortales
de un breve instante.

Menuda paradoja
-de la vida y de la muerte-
La de este precipitado descanso
para quien no tuvo
la oportunidad de cansarse.

*En memoria de las víctimas saharauis y argelinas del avión de las Fuerzas Armadas de Argelia que cubría la ruta Argel-Bechar-Tindouf (11 de abril de 2018).

domingo, enero 14, 2018

Mi escuela, Paz se llamaba


Siembran, los agresores, la tierra
-que vida es y esperanza-
de oquedades opacas,   
de estremecedores alaridos
y fúnebres silencios.
Alambradas, minas, radares           
que defienden trincheras y muros.
Muros que separan hermanos,
esposos, amigos, familias.
Muros que defienden catervas invasoras;
Soldaditos que esparcen muerte,
odio y dispersión propagan.
Y mi patria sigue encadenada.
Mi tierra sigue herida.
Diseminada por cercos
y herrumbrosas siembras  de la nada.
Mi casa vacía  de mi vida:
Hoy solo, ahí, anida
la gélida voz de la ausencia.
Y mi escuela Paz se llamaba,
Paz se sigue llamando
pero desde que irrumpieron
las hordas sanguinarias
solo conoce muros, minas,
abandono, guerra, muerte,
silencio, silencio, silencio…
Mientras
un rebelde bramido nuestro
en lomos de esperanza marcha
y con abnegadas manos
de sol a sol
ahí golpea,
de luna a luna
ahí golpea
galopando hacia la vida…

domingo, enero 07, 2018

Sueños del exilio_Mohamidi Fakal-la


Sueños blancos durmientes
en los párpados de la noche, temerarios,
delirantes, esgrimiendo las notas de un bohemio.
Despertar de trincheras a solas,
clamando los estribillos de granizos.
¡Ilusionistas héroes entristecidos!,
fuera de las horas de fulgores
con destello de candiles.
El dolor comulga en los tiempos,
aún sin miedo.
El borde del limbo se presta
con murmullos de sujetos desconocidos.
Océano muerto en el influjo
de lejanas olas desérticas con muros.
Un tambor de regocijo
colapsa el temblor de una tímida sonrisa.
Los balcones siguen llevando tu nombre,
y las grietas esconden una melodía
de violín enloquecido.
Corazón mudo ligado a la  soberbia,
caldea inquieto el universo.
Tras amaneceres,
rayan los cielos de un día sin prisa.
Pincelada gris que oculta el rostro de la luna.
El barro retracta la frialdad en el nido,
sumando recuerdos despiertos,
y otros que han sido despedidos.